¿Cómo se sentirían si van a comprar la casa de sus sueños y acuerdan en un precio de venta pero al momento de firmar el contrato, el precio mágicamente aumenta?

Seguro se sentirían frustrados, atrapados o tal vez engañados ya que el costo del bien que ustedes tenían en su mente era una ilusión, no habían contemplado otros costos de los cuales no tenían idea que existían.

En un artículo de Forbes de Ty Bernicke sobre “El Costo Verdadero de los Fondos Mutuos”, luego de disecar estas estructuras y hacer un análisis profundo, se llega a la conclusión de que el costo promedio de un fondo mutuo es de 3.17% anual.

Este número no parece ser muy alto como un precio a pagar por su libertad financiera pero sí resulta relevante cuando ustedes pueden acceder a estos mismos productos por un costo menor a 0.30% anual. Esta es la diferencia del valor agregado que ofrecen los fondos indexados vs los fondos tradicionales.

El marketing financiero tradicional empuja los fondos mutuales a la mayoría de los inversionistas ya que en estos productos, todos salen ganando menos el cliente final. Hay comisiones para todas las partes que salen del bolsillo del cliente y uno ni se da cuenta. Es un sistema tan bien diseñado que el cliente asume el cargo por un fondo en el que su administrador está, en la mayoría de los casos, completamente convencido que le ganará al mercado. Como leyeron en el Mito #1, esto no es lo que sucede en el 96% de los fondos.

Les planteo el siguiente ejemplo para ilustrarles el poder de los cargos por más pequeños que parezcan:

Elías, Alberto y Danilo deciden invertir cada uno $100,000.00 en un fondo mutual por un periodo de 30 años. Elías opta por un fondo con un cargo de 1% anual, Alberto por uno de 2% y Danilo por uno de 3% respectivamente. Todos ellos tienen la fortuna de que por ese periodo de tiempo, obtienen un retorno anual de 7% sobre su inversión.

Al final del periodo, los tres amigos deciden comparar cómo les fue en sus inversiones. Así es cómo se ve el panorama:

Danilo: Invirtió $100,000.00 y ahora tiene aproximadamente $305,256.81

Alberto: Invirtió $100,000.00 y ahora tiene aproximadamente $415,236.58

Elías: Invirtió $100,000.00 y ahora tiene aproximadamente $563,078.79

Se podrán percatar que los tres invirtieron en un producto que generó el mismo retorno, pero al descontar los cargos que cobraban cada uno de ellos, la diferencia entre un cargo de 1% anual y de 3% anual es abismal, casi el doble.

Imaginen que Julissa decidió invertir junto con Danilo, Alberto y Elías pero decidió invertir en el mismo monto en las mismas inversiones que los tres sujetos a través un índice en vez de un fondo mutuo. Por lo alto, digamos que ese índice le cobraba a Julissa un cargo anual de 0.30% sobre su inversión. Así es como quedaría el panorama:

Danilo: Invirtió $100,000.00 y ahora tiene aproximadamente $305,256.81

Alberto: Invirtió $100,000.00 y ahora tiene aproximadamente $415,236.58

Elías: Invirtió $100,000.00 y ahora tiene aproximadamente $563,078.79

Julissa: Invirtió $100,000.00 y ahora tiene aproximadamente $695,613.62

Cada vez que invierten en productos con cargos altos, puede que no se den cuenta de inmediato pero están dejando grandes sumas de dinero sobre la mesa. No lo sienten ya que no les quitan el dinero de inmediato, sino que gradualmente con los años dejan de recibir montos que les pertenecen a ustedes (es TU dinero). Y no piensen que este dinero desvanece, simplemente se lo queda el administrador del fondo.

¿No me creen? Si hacen los cálculos de invertir $100,000.00 en un fondo de inversiones con un cargo de 3% anual por un periodo de 30 años como lo hizo Danilo, él recibiría al final del periodo unos $305,256.81 y el administrador del fondo hubiese ganado más de $170,000.00 dólares. Esto equivale a más de la mitad de lo que Danilo ganaría, siendo Danilo quién realmente asume todo el riesgo de la inversión.

Existen distintos tipos de fondos mutuales en el mundo. Algunos con cargos de entrada otros con cargos de salida, algunos “sin cargos” pero todos tienen algo en común: el prospecto. Yo tengo un fondo de inversiones del cual les comentaré más adelante. El motivo por el cual saco a relucir esto es que yo no era consciente de las reglas del juego de los fondos hasta que construí el mío propio.

El prospecto equivale a las reglas que debe seguir el fondo de inversiones. Cada prospecto consta de mínimo unas 50 páginas en letras pequeñas que el 99% de los inversionistas no lee. Yo me he tomado la molestia de leer más de 30 prospectos en mi vida y he concluido casi siempre lo mismo, siempre hay costos y cargos escondidos que el administrador no revela.

En el mercadeo de cada producto, se nombran los cargos más relevantes del fondo. Esto no quiere decir que son los únicos que existen, ya que siempre hay una frase escondida que dice que “otros cargos podrán aplicar”. Como nadie lee esto y no pregunta por esos otros cargos, nunca reciben respuesta.

En mi experiencia, he visto fondos que estipulan que cobran 1% al año y al sumar esos otros cargos, pueden llegar a 2% o hasta 3%. ¡Vaya que esos otros cargos suman! Los prospectos me recuerdan a las actualizaciones de software de nuestros teléfonos y demás equipos electrónicos; todas dicen al final “he leído y acepto los términos y condiciones”. ¿Cuántos de ustedes han leído esa página completa antes de aceptar?

El ser humano en muchas ocasiones se deja llevar por la avaricia. Esas ganas de obtener el rendimiento más alto y ganar más a veces nos llevan a perder. Cuando se escogen estos instrumentos financieros persiguiendo un retorno, se omiten muchos pasos relevantes que pueden terminar costándonos caro.

Recuerden lo que les mencioné acerca de que el 96% de los fondos mutuos no vencen al mercado. Además de no vencer al mercado, les cobran un porcentaje por intentarlo y otros cargos extras que van sumando con el pasar del tiempo. Y saben qué es lo peor, todos dicen que tienen sus intereses como prioridad.

Si leer este libro les abre los ojos y les permite ahorrarse cargos aunque sea de 1%, quedo contento ya que eso puede representar un ahorro de miles e inclusive millones de dólares.

Con el simple hecho de remover fondos mutuos de sus inversiones y reemplazarlos por fondos indexados, habrán tomado el primero paso hacia un ahorro de más del 50%, dinero que irá a sus bolsillos y no a los de un asesor financiero.

Quiero finalizar haciendo énfasis de que cuando ustedes le entregan su dinero a un asesor, exijan que les de explicaciones. No se crean la primera historia que les cuente, hagan su diligencia y cuestionen sus decisiones hasta que se sientan cómodos. Antes de preguntar cuánto me voy a ganar, tomen en cuenta cuánto me va a costar.

Yo he invertido en distintos fondos de inversión que mostraban retornos atractivos y con costos no muy altos. Al pasar el tiempo me daba cuenta de que al fondo le iba bien pero a mí no me iba tan bien. No entendía todo esto de los costos, no leía el prospecto de 50 y hasta 100 páginas. Cuando creé mi primer fondo de inversiones, me dedique a leer toda la documentación de más de 10 fondos que estaban en la misma industria que mi fondo. Me leí muchos prospectos financieros (me dormía por un tiempo casi en todos) y al final terminaba cansado y confundido. Algunos de estos textos usan términos tan confusos, inventan cargos por aquí y por allá que al final terminamos pagando nosotros.

En varias ocasiones que conversé con vendedores de fondos, ni ellos mismos se leían todo el prospecto. Decían que realmente la mayoría de las personas no los lee, simplemente confían en la empresa que respalda al fondo.

No se crean que por el simple hecho de que un nombre conocido respalda un producto, que los inversionistas estamos seguros. Hay que hacer la diligencia; hay que leer todo el documento de esa empresa en la que estamos confiando nuestro dinero. Yo no tenía idea de que existían estos fondos indexados que eran mucho más económicos. De haber sabido antes, hubiera preferido mil veces pagar un cargo de 0.25% a uno de 1.50%. El ahorrarse dinero en cargos significa más dinero para su bolsillo y menos para la compañía.

¡Es hora de decir no más! ¿Por qué regalar nuestro dinero cuándo a nosotros no nos sobra? En el capítulo que sigue hablaré sobre otra bestia peligrosa que nos sabe encantar y engañar, “el retorno sobre la inversión”.