Sabemos que no siempre hay formas de ahorrar, pero si miras tus gastos es probable que encuentres un pequeño espacio. A veces tomará sacrificios y si estás leyendo esto es porque probablemente el tuyo sea marginal. No importa: el esfuerzo puede ser recompensando. 

Como dice Nestor Cantillero, trata de destinar un porcentaje de lo que recibes a un fondo de reserva. Evalúa tus  gastos mensuales y analiza en cuáles puedes ahorra algo de dinero. Ese ahorro es dinero con el que no contabas antes.

Esta lista considera unos gastos que podemos revisar

1.- Transporte:

Esto dependerá mucho de dónde vivas, pero sí, puede haber un margen. Si las distancias lo permiten, muévete. Es saludable para todos, especialmente para ti, pero también ayuda a la vida común reduciendo monóxido de carbono, espacio en las calles, en fin. Una larga lista de beneficios a los que se le suman los pesos de cada viaje. Saca la cuenta. Si un pasaje vale un dólar, al final de la semana tendrás 10 dólares. La bicicleta es una muy buena opción aunque implique un gasto inicial tómalo como una inversión. Al final de un año habrás ahorrado 520 dólares. 

Si tienes carro, busca un grupo de amigos o vecinos que trabajen cerca o en la ruta y compartan el transporte. En vez de viajar en 3 carros, túrnense una semana cada uno y así ahorran en combustible y mantenimiento del carro.

2. Hipoteca o Préstamos Bancarios:

Una herramienta que les puede ayudar a reducir hasta por la mitad el plazo de los préstamos que tengan es hacer abono a capital. Normalmente las personas pagan la letra del préstamo al banco. Esta letra contiene un porcentaje a capital y otra a intereses. Los intereses son los que terminan incrementando lo que se le paga al banco de manera sustancial. Hagan aportes al capital por adelantado y así el monto del préstamo reduce y por ende los intereses también. Si cada mes aparte de la letra que pagan, hacen un aporte extra a capital, los intereses del siguiente mes serán menores. Les aseguro que inicialmente no parecerá mucho pero con el tiempo, podrán recortar una hipoteca de 30 años a un plazo mucho menor sin necesidad de un esfuerzo muy grande.

Otra sugerencia en cuanto a préstamos hipotecarios, es que pidan al banco que les permita hacer pagos de la letra de manera bisemanal en vez de mensual. El objetivo es que cada dos semanas paguen la mitad de lo que corresponde mensualmente (sigue siendo el mismo desembolso mensual, la diferencia es que lo pagan por mitades). El sólo hacer esto causará que a fin de año, hayan pagado una cuota adicional a la hipoteca sin haberlo sentido mucho financieramente. Al hacer este extra pago durante los años, podrán también reducir el monto del préstamo de manera más rápida y así salir de su deuda antes y no pagar tantos intereses.

Les adelanto que a los bancos no les gustan estas estrategias ni lo van a ofrecer ya que no les conviene a ellos. Les sugiero hablar con sus distintos bancos en sus respectivos países y evaluar qué les permiten y así planificar la estrategia que mejor les convenga.

3. Carro

En vez de manejar el último modelo del año y endeudarse por él, busquen un carro que les economice y tenga mantenimientos más baratos. Yo solía tener un BMW que me encantaba pero cada vez que iba al taller, el mantenimiento no bajaba de $400 dólares. Como no uso mucho el carro sino que por lo general camino a mi oficina o a lugares cercanos, decidí cambiar el carro a un modelo más económico que me consume menos gasolina y los mantenimientos me cuestan MENOS de lo que pagaba antes. Este dinero que me ahorro hoy se puede convertir la base de un futuro económico mejor. Cuando alcancen su libertad financiera, podrán comprarse el carro que deseen; aprovechen hoy para economizar lo más que puedan y así disfrutar mucho más en el futuro.

4. Comida 

En vez de comer tanto en sitios fuera de casa, aprendan a cocinar platos sencillos y hagan sus propios alimentos. Aparte de ser más saludable, se sorprenderán de cuánto se pueden ahorrar si comen más en casa y menos fuera de ella.

5. Compras Diarias

Pequeñas compras diarias como café, cigarrillos, revistas, periódicos y demás reflejan un gasto pequeño pero al hacerlo con frecuencia, puede sumar montos importantes que les afecta su presupuesto financiero. Me ha pasado en ocasiones que comienzo la semana con un monto de dinero y al finalizar, me he quedado sin nada y ni cuenta me doy.

Es por ello que les sugiero hacer el siguiente ejercicio: por 7 días, lleven un registro de todos los gastos que hacen al día. Les aseguro que al llegar el último día, se sorprenderán de cómo en cosas tan irrelevantes uno gasta pequeños montos pero que a la larga son significativos. Este ejercicio me ha ayudado a mí a dar seguimiento a mis gastos diarios y me ha permitido evaluar gastos mínimos que he podido reducir y tener más dinero para cosas más importantes.

6. Tarjetas de Crédito:

En el año 2015 salió un reporte en Panamá en el que se indicaba que las deudas de tarjetas de crédito ascendieron a $1,446,000,000.00 de dólares en un país de menos de 4 millones de habitantes. Las tarjetas de crédito son una herramienta bancaria que termina destruyendo la economía de la familia. Son tan fáciles de conseguir pero se vuelve tan difícil salir de ellas debido a sus altos intereses.

Las tarjetas de crédito nos dan la falsa realidad de dinero. Solo las pasamos en distintos comercios y listo, compramos cosas que tal vez no necesitamos solo por el hecho de que tenemos la facilidad, sin realmente analizar la parte monetaria del asunto y de cómo puede afectar nuestra economía.

Mi sugerencia en cuanto a las tarjetas de crédito es que las usen lo menos posible. Utilicen más efectivo, así sentirán más cuando gasten y lo pensarán dos veces antes de hacer algo innecesario. Enumeren cuánto es su deuda en tarjetas (aunque sea una suma enorme, enfréntenla) y pónganse como objetivo ir bajando esa deuda en el plazo más rápido posible. Al lograr salir de su deuda, guarden o cancelen esa tarjeta y no la utilicen. El escenario ideal para ustedes (y no para el banco) es que al usar la tarjeta, paguen de inmediato lo que gastaron. Si dejan que se acumule, es entonces dónde el banco se pone feliz y los intereses que les cobran mensualmente les terminan sacando más dinero del que les entra.

Establezcan como objetivo salir de esta deuda. Esta es una de las deudas más tóxicas que alguien puede tener. Resistan a la tentación de los extra financiamientos, de las nuevas tarjetas, de los aumentos de crédito y de cualquier otra herramienta que usan los bancos para hacer más dinero a costas de ustedes. Les aseguro que entre más efectivo comiencen a usar, sus gastos van a reducirse sustancialmente ya que no podrán hacer lo que las tarjetas les permiten, gastar más de lo que tienen.

Mis deudas de tarjeta de crédito llegaron a estar por encima de los $10,000.00 dólares y yo no tenía ni 25 años todavía. Me perdí en la ilusión de la falsa sensación de dinero cuando usaba mi tarjeta y me dejé llevar por la tentación de gastar en cosas que no necesitaba, cavando cada vez más un hueco crediticio más profundo.

Los bancos son muy inteligentes para hacer dinero, están listos para hacerle una llamada al cliente cuando ven que podría beneficiarse de un crédito y yo debo admitir que caí en ese juego. Me ofrecían extra financiamientos (como tenía el crédito de mi tarjeta al límite, me ofrecían darme más crédito a una tasa X, permitiéndome poder hacer más compras con mi tarjeta). En vista a que realmente no tenía una educación financiera, lo vi como buena idea y terminé hundiéndome más. Mis deudas aumentaban y aumentaban; por más que pagara los mínimos mensuales de la tarjeta, la deuda parecía nunca disminuir. Aquí fue un punto clave de aprendizaje, me di cuenta de lo peligroso que los intereses pueden ser y lo difícil que es salir de un ciclo de tarjetas de crédito.

Decidí con el tiempo apretar un poco mis gastos y comenzar a bajar las deudas en lo más que pudiera. Logré salir de la mayoría y hoy en día mantengo tarjetas de crédito, que procuro utilizar y pagar de inmediato para evitar intereses. Los entiendo si sienten que les es muy difícil cancelar la deuda de su tarjeta, yo estuve en su lugar también. Mi sugerencia es que elaboren un plan de pagos y traten de bajar esos saldos como prioridad ya que de todos los préstamos bancarios existentes, las tarjetas pueden ser de los más dañinos y tóxicos.

Otra recomendación es que busquen negociar ya sea la tasa de interés o el monto de los pagos mínimos que tienen que hacer a su tarjeta. En mi experiencia, el tan sólo llamar al banco y decir que uno está en dificultades económicas y que quiere hacer arreglo de pago, puede funcionar de maravillas. Muchas personas no conocen que esto es posible ya que el banco nunca les informa pero les aseguro que muchos bancos les podrán hacer algún arreglo de pago si lo piden. Puede que haga falta una, dos o más llamadas pidiendo llegar a un acuerdo pero si persisten, esto puede representar ahorrarse una gran suma de dinero todos los meses.