La gente no quiere pensar. Quieren entregar el mando de sus vidas para que otros tomen las decisiones por ellos.

Sara Northrup Hubbard

El papá de Raquel compraba billetes de lotería constantemente, después de un par de años haciéndolo y sin granar ningún premio, la suerte tocó a su puerta, ganando una cantidad de dinero bastante alta. Todos en su familia estaban felices, al fin podrían tener esa casa que tanta falta les hacía, catorce años de vivir rentando vivienda eran suficientes.

Su padre de inmediato realizó todos los trámites para cobrar el premio, en poco tiempo, ya tenían el dinero depositado en una cuenta bancaria recién abierta para aquel fin. De inmediato comenzó a comprarle regalos a su familia, ellos se lo merecían. Su esposa dejó de cocinar, era mejor que la vecina les preparara algo de comer, a cambio de una paga, así la pareja podía dedicarle tiempo a buscar la casa ideal, aquella que siempre soñaron.

Sólo buscaban su casa mediante los anuncios del periódico, todas las mañanas lo adquirían y buscaban entre algunas decenas de ellos, llamaban a un par de personas que vendían y si les parecía interesante, la visitaban.

Pasaron algunas semanas en las cuales todas las noches iban a cenar fuera de casa, incluso invitaban a sus vecinos, para agradecerles por proporcionarles ayuda cuando tenían problemas económicos.

Por fin se decidieron por una casa, era como la habían soñado. Su costo era mayor a su premio de la lotería, pero podían solicitar un préstamo para tenerla rápidamente, antes que otro comprador llegara. El vendedor inmobiliario les ayudó a realizar todos los trámites ante la institución bancaria, la cual les concedió una hipoteca del 50% de la casa, para pagarla a diez años.

Se cambiaron a la nueva residencia, donde Raquel y su hermano tenían su propia habitación, al igual que sus padres. Además había dos cuartos más, para cuando tuvieran visitas. También poseía un gran jardín e incluso una casa para dos perros, aunque por el momento no los tenían, pero ya los conseguirían.

Como aún sobraba dinero del premio, decidieron comprar un automóvil nuevo. El que eligieron era hermoso, pero demasiado costoso, como no les alcanzaba, decidieron solicitar otro préstamo, de cualquier forma el banco no se lo negaría por no tener ya deudas.

Con casa y auto nuevo, comenzó una nueva vida, la familia de Raquel seguía haciendo lo mismo, a diario, su padre salía a trabajar, los hijos iban al colegio y su madre atendía el hogar.

El papá de Raquel comenzó a llegar tarde a su casa, alegando que tenía mucho trabajo. Ya no cenaba con ellos como de costumbre y se retiraba a una de las habitaciones de los huéspedes a descansar.

Unos meses después, llegó una carta del banco, donde les solicitaba el pago de dos meses atrasados de la hipoteca, la madre de Raquel, extrañada y molesta, increpó a su marido en cuanto llegó, él alegó que le habían descontado algunas horas en su trabajo y por eso se había retrasado en los pagos, pero pronto se pondría al corriente.

Al otro mes llegó otro aviso, ahora era el préstamo del automóvil el que presentaba el retraso. En cuanto llegó el padre, toda la familia lo esperaba en la sala, cuando le preguntaron qué estaba pasando, él les dijo a todos: tengo otra mujer y me voy a vivir con ella. Sin más, se retiró de ahí y todos quedaron atónitos ante esa noticia.

Los días que pasaron fueron un infierno para la familia, el banco comenzó a llamarles a diario para solicitar su dinero.

La madre de Raquel todo el tiempo les decía a sus hijos que todo era culpa de ese premio, si no lo hubiese ganado su esposo, todo seguiría igual.

¿Realmente era la culpa de ese premio de lotería?

Desafortunadamente esta historia no es ficticia, por supuesto he cambiado el nombre de la protagonista y he generalizado bastante para no comprometerla, pero esto ocurre más a menudo de lo que parece.

Muchas personas están despilfarrando el dinero por no tener los hábitos adecuados, pregúntales a varias personas esto: ¿Qué harías si hoy ganaras la lotería? Podría asegurarte que la mayoría te va a contestar algo como esto: “me compraría una casa y un automóvil”, “compraría ropa” o “pagaría mis deudas”. Todas esas contestaciones implican despilfarrar el dinero.

Existen investigaciones que demuestran que el 99% de los ganadores de lotería han gastado todo su dinero después de poco tiempo de haberlo obtenido, pero lo más preocupante es que de ese porcentaje, el 80% está con más problemas económicos de los que tenía antes de ganarla.

Muchos suponen que el dinero es la solución a todos sus problemas pero no es así. Si tienes los hábitos y creencias incorrectos gastarás todo el dinero que percibas, eso no es una maldición, pero sí es una realidad.

Los millonarios que entrevisté modificaron sus hábitos y creencias de tal forma, que ahora pueden generar mucho más dinero que antes, descubrieron qué tenían que hacer para generar riqueza y sin dudarlo siguieron un sistema que los está haciendo cada vez más ricos. Eso es lo que te estaré mostrando a través de las líneas de este libro.

Los hábitos y creencias juegan un papel muy importante para tener éxito y atraer la riqueza, pero si tienes los incorrectos, sólo atraerás desdicha y deudas. Por eso tienes que descubrir cuáles debes observar y cuáles desechar.

El papá de Raquel supuso que el dinero sería la solución a todos sus problemas, pero no era así, al no cambiar sus supuestos sobre él, comenzó a gastarlo, un millonario en su lugar hubiese multiplicado ese dinero. He afirmado en otros libros que nos enseñaron a consumir, es decir, a gastar el dinero, nunca a multiplicarlo.

Perdió de vista el objetivo principal de una casa, que es cumplir con la necesidad de seguridad, por eso adquirió una construcción demasiado grande, como no investigó y tampoco preguntó a alguien con más experiencia, supuso que ese inmueble era el adecuado. Esto pasa muy a menudo, las personas gastan su dinero en cosas inadecuadas, los millonarios, invierten su dinero en cosas que les dan más dinero. Si no estás preparado para tener dinero, lo más probable es que lo dilapides, pero si sabes cómo multiplicarlo, rápidamente verás los beneficios.

Muchos millonarios están adquiriendo automóviles usados, pero el papá de Raquel compró uno nuevo, tampoco analizó el objetivo del vehículo: transportarlo. Él optó por uno que le iba a quitar más dinero, por eso pagó las consecuencias. Por supuesto también el elegir otra pareja le hizo gastar dinero. De los hábitos de consumo hablaré en otro capítulo.

Lo anterior nos lleva a la primera gran verdad para tener riqueza sin límite: el dinero no es la solución a tus problemas económicos, el cambio de hábitos y de creencias sí lo es.

En mi investigación sobre la atracción de riqueza, descubrí cuatro claves para conseguir lo que desees y tener éxito en lo que te propongas:

1. Estimular tu cerebro.

2. Cambiar tus creencias.

3. Modificar tus hábitos.

4. Cuidar tu cuerpo.

En este texto abordaré sólo las tres primeras, si deseas saber de la cuarta, en mis otros libros publicados puedes aprender sobre ella.

Tu éxito depende de observar estas claves, los millonarios lo han hecho, así como los deportistas de élite. ¿Supones que un jugador de fútbol famoso obtuvo ese reconocimiento por estar todo el día acostado? Por supuesto que no, él tuvo que entrenar varias horas al día, aunque estuviera tentado a descansar. Recuerdo ahora una noticia que leí hace poco, de una mujer que tiene diversas medallas por su actividad, pero ella trabaja como cajera en un supermercado, por lo que su tiempo para comer lo ocupa para entrenar, así como los sábados y domingos, es más, en todo momento está entrenando, por eso tiene esos premios, si ella se hubiese quejado de su situación y no modificara sus hábitos, no tendría esos galardones, así de simple.

Si deseas tener medallas como ella, debes estimular tu cerebro, cambiar tus creencias y modificar tus hábitos, eso es lo que aprenderás en las siguientes líneas.

Es por eso que la familia de Raquel tuvo problemas, en lugar de modificar sus hábitos y creencias, siguieron haciendo lo mismo, incluso gastando más de lo que estaban acostumbrados, esos errores los llevaron a la ruina económica, familiar, moral y psicológica.

Como ellos existen millones de personas que están intentando sobrevivir a diario pero sólo encuentran cientos de obstáculos para lograr su libertad financiera. Por eso afirmo que el dinero no es la solución de tus problemas, lo es que cambies tus creencias, modifiques tus hábitos y estimules tu cerebro.

Una persona que conozco, la cual participó en un programa televisivo donde buscaban a nuevos artistas, ganó un premio de casi 100.000 euros, además de varios contratos para actuar. De inmediato compró una casa de lujo, algunos automóviles antiguos y se casó. Ahora vende artículos usados en un bazar, no tiene ya dinero, su esposa le solicitó el divorcio, ha vendido sus vehículos y está en la ruina. Muchos podrían afirmar que el dinero fue el responsable de sus desgracias, pero no es así, él tuvo toda la culpa, por no poder tomar el control de su vida.

Podrías tener mucho dinero, pero si no estás educado financieramente, lo despilfarrarás de inmediato, quedando incluso en la ruina. Por eso te enseñaré en todas estas líneas lo que tienes que conocer, para evitarte muchos dolores de cabeza.