Cuando el objetivo te parezca difícil, no cambies de objetivo, busca un nuevo camino para llegar a él.

Confucio

Los millonarios están creando sistemas en sus negocios, los pobres y la clase media buscan trabajo, ¡aunque sean dueños de su trabajo!

Presta atención a lo siguiente y lee con calma estas líneas porque te mostrarán algo que pocos conocen.

Sergio ha trabajado desde los 20 años como empleado en una franquicia farmacéutica muy conocida en su ciudad, ahora que cumplió 28, está listo para decirle adiós a su empleo. Durante estos años detrás del mostrador, surtiendo recetas diariamente, soñó despierto con tener su propia farmacia, un pequeño establecimiento que fuera de su propiedad, esto ya no es un sueño. Gracias a que ahorró, ha adquirido los muebles, su inventario, pagado el permiso y rentado el local.

Es su primer día en su negocio, lo abre a las nueve de la mañana porque considera que es una buena hora para recibir a sus clientes, lo cerrará a las nueve de la noche, aunque tenga que comer en el local, ¡en unos meses podrá contratar a otro y entonces saldrá a comer a un restaurante!

El primer día pasa y los clientes no llegan. Otro día y varias personas se vuelven a ver su reluciente negocio pero nadie entra. Una semana y tiene muy pocos clientes, él es optimista y confía en que le irá mejor.

Efectivamente a la segunda semana ya tiene más clientes, ahora su empeño está dando frutos.

Como le va mejor, decide contratar a un ayudante, ahora sí puede ir a comer a su casa tranquilamente todos los días. Todo va bien hasta que algunos de sus clientes se quejan de la atención de su empleado, entonces decide que tiene que vigilarlo. Está con él durante todo el día, aunque no salga a comer.

¿Dónde está el error de Sergio?

El principal, y de ahí se desprende su futuro fracaso empresarial, consiste en que se consiguió otro empleo. Aquellas personas que no están preparadas para ser empresarios se buscan empleos y no construyen empresas.

Es un error muy común, por tanto son millones los que caen en él.

Ahora no tienen tiempo para su familia, para sus amigos y para ellos mismos, tampoco podrán aumentar sus ganancias, puesto que tienen una mente de empleados, no de empresarios.

Sus antiguos jefes no eran empleados, por eso no estaban en la farmacia, ellos se dedicaban a construir un sistema que les proveyera de dinero ilimitado, pero Sergio buscó otro empleo, donde él fuera el jefe. Ser su propio patrón parecería atractivo, pero le está quitando tiempo, energía y dinero.

Los dueños de la farmacia donde él laboraba anteriormente buscaron a alguien que les vendiera una idea para explotarla (adquirieron un modelo de franquicia), les enseñara cómo administrarla, compartiera los gastos de publicidad, le enseñara cómo contratar personal y les mostrara cómo ganar dinero, Sergio sólo buscó otro empleo donde obtuviera un poco más de dinero.

Esto está pasando a diario, muchas personas están autoempleándose para ganar más dinero, pero no se dan cuenta de todos los problemas que conlleva. Estos son sólo algunos:

• Si se enferman o están indispuestos, su negocio no funcionará y por tanto no obtendrán ganancias.

• Trabajan mucho más que cuando eran empleados.

• Tienen pocos ingresos (más que siendo empleado, pero menos que si fuera empresario).

• Si tienen malas decisiones financieras, perderán todo su dinero (así es, TODO).

El primero es fundamental. Si Sergio enferma, no podrá trabajar, entonces no recibirá dinero. Sin darse cuenta, él se consiguió otro empleo, con más responsabilidades del anterior y con menos futuro si sigue así.

Adquirir una franquicia es sólo una opción para tener un sistema, pero existen más, como el multinivel, la distribución o crear tu propio sistema para generar riqueza.

Constantemente me piden asesoría dueños de pequeños negocios y siempre recomiendo lo mismo para comenzar: deja de ser un empleado y conviértete en empresario.

Ahora te toca a ti. Si quieres tener dinero ilimitado, debes dejar tu mentalidad de empleado, este libro ya te ha ayudado bastante, ahora necesitas investigar más y poner en práctica lo aprendido.

Un empresario tiene personas trabajando para él, pero mejor aún, tiene una empresa trabajando para él, en cambio los autoempleados están trabajando para su propio negocio.

Si ellos enferman, su negocio no les proporciona dinero, como ellos tratan de hacer todo, pronto llega el estrés, el desánimo e incluso las enfermedades, ya que están trabajando para el peor jefe que han tenido: ellos mismos.

Se exigen mucho y se consienten poco. Como desean más dinero, olvidan dedicar tiempo para pensar en cómo mejorar su negocio, en cambio dedican muchas horas trabajando duro, pero no inteligentemente.

No tienen vacaciones ya que descansan poco, prefieren trabajar muchas horas para obtener riquezas, pero no se han dado cuenta que si crearan un sistema, podrían ganar más dinero en menos tiempo, más dinero con más personas.

No sabes cuántos autoempleados me dicen “no contrato personal porque me van a robar”, o “si contrato a alguien, me robará mis ideas y mi forma de ganar dinero”. Entonces prefieren seguir trabajando solos o supervisando a otro, cansándose y hartándose rápidamente de su estilo de vida.

Es simple vencer todos esos inconvenientes al contratar personal, pero tienen que saber cómo funciona su negocio, cómo mejorar su funcionamiento y dejar atrás sus miedos –y su forma de pensar de autoempleado–.

Crear un sistema te ayudará a crear riqueza, por eso tienes que cambiar tu forma de pensar, aprender, desaprender y volver a aprender, tal como afirmó el escritor estadounidense Alvin Toffler: “Los ignorantes del siglo XXI no son aquellos que no pueden escribir ni leer, son aquellos que no pueden aprender y desaprender y volver a aprender”.

Aprende cómo crear un sistema y mejóralo constantemente.

Imagina que vives en una isla próspera, de 100 habitantes, donde todos trabajan en diferentes oficios y no hay hambre ni desempleo.

Eres parte de un grupo de diez pescadores, los que salen todos los días a pescar y les va estupendo. Pero un buen día, uno de tus compañeros descubre la forma de cómo pescar más sin necesidad de esos diez, ahora sólo se necesitan dos pescadores, el inventor del sistema y otra persona.

De repente te has quedado sin empleo.

No eres el único, algunos habitantes después de darse cuenta que ese pescador descubrió ese nuevo sistema, comienzan a idear

cómo mejorar su trabajo. No tardan mucho en descubrirlo con semejantes resultados.

En menos de un mes en la isla ya no trabajan 100 personas, sino sólo 20. Ochenta están desempleados, incluyéndote.

Como no pueden estar así, todo el pueblo se reúne y comienza a debatir qué hacer, tú no sabes qué hacer, pero entonces se te ocurre proponerles que hagan el doble de trabajo, así tendrán más productos y servicios, entonces tú podrás ir a venderle los productos y servicios excedentes a la isla contigua, es una buena idea y los veinte creativos te aplauden por tu iniciativa.

Pero eres el único, los otros 79 desempleados no quieren hacer nada más, alegando que no tuvieron que hacer eso antes, vivían bien como estaban y enojados dicen que nunca debieron crear esos sistemas para ser más productivos.

La discusión sigue y esos 79 señalan que son mayoría, por tanto tienen mayoría de votos y pueden decidir qué deberán hacer en la isla.

Sin que puedas hacer nada, tú y los otros 20, pronto lees las nuevas normas en la isla:

1. Nadie podrá crear otro sistema similar.

2. Se aceptará el sistema ya creado, pero los creadores (los20) tendrán que pagar el 50% por conceptos de impuestos para poder mantener a los 79 desempleados, quienes ahora gobernarán la isla y vigilarán que haya paz entre todos.

Sin dar crédito a lo que han leído, tú y los otros 20 esperan que anochezca y se escapan en los barcos pesqueros hacia otra isla, donde acepten sus ideas sin imponerles reglas semejantes.

¿Crees que esta historia no es verdadera?

Reflexiona sobre ella, te darás cuenta que tiene mucho que ver con la realidad actual.

Pocos son los que están creando sistemas y muchos los que desean seguir trabajando igual, sin reinventarse ni reaprender.

¿Supones que lo que has aprendido será útil para toda tu vida?

Si es así, te recomiendo que lo analices de nuevo.

En este siglo, sólo aquellos que están dispuestos a reeducarse a sí mismos con poca anticipación, tendrán éxito y adquirirán riquezas.

Ese gran porcentaje de conformistas nunca avanzará, pues defenderá que ha aprendido algo y no tiene que aprender nada más.

Muchas personas suponen que aprender un oficio o tener un título universitario es suficiente para tener éxito, no se dan cuenta que eso es insuficiente.

Sólo aquel que desarrolla distintas habilidades puede tener asegurada la riqueza.

Hace un par de siglos, una persona aprendía un oficio y sólo debía elegir un pueblo donde fuese necesitado, ahora ya no funciona de esa forma. Cualquier persona que desee conseguir mucho dinero, tiene que descubrir qué desean las personas y entonces dárselo.

En lo que resta del libro aprenderás más sobre ello.