En 1974, Ray Kroc, fundador de McDonald’s, fue convocado para hablar ante una clase de administración de negocios de la Universidad de Texas, en Austin. Keith Cunningham, un querido amigo mío, era estudiante en dicha clase. Luego de una charla inspiradora y fortalecedora, se inició un descanso, y los estudiantes aprovecharon para preguntarle a Ray si le gustaría acompañarlos en su escapada favorita, a tomar unas cervezas. Ray aceptó encantado.

«¿En qué clase de negocio estoy involucrado?» preguntó Kroc, una vez que todo el grupo tenía la cerveza en sus manos.

«Todos se rieron», relató Keith. «La mayoría de los estudiantes de la clase de MBA pensaron que, simplemente, Kroc estaba bromeando.»

Ninguno contestó, así que Ray formuló la pregunta nuevamente. «¿En qué clase de negocio creen que estoy involucrado?»

Los estudiantes volvieron a reírse, hasta que finalmente un alma bravía respondió a los gritos, «Ray, ¿quién en este mundo no sabe que estás en el negocio de las hamburguesas?»

Kroc rió entre dientes. «Eso es lo que pensé que contestarían.» Hizo una pausa y enseguida agregó, «Señoras y señores, yo no estoy en el negocio de las hamburguesas. Mi negocio son los bienes raíces.»

Keith relató que Ray pasó un buen rato explicando su punto de vista. En su plan de negocios, Ray sabía que el foco comercial primario era vender franquicias de hamburguesas, pero lo que él jamás perdía de vista, era la ubicación de cada local franquiciado. El sabía que la propiedad y su ubicación, eran los factores más significativos en el éxito de cada franquicia. Básicamente, la persona que adquiría la franquicia, también estaba pagando —al comprarla— la tierra por debajo de 11 misma, para la organización Ray Kroc.

En la actualidad, McDonald’s es el mayor propietario individual de bienes raíces en todo el mundo, poseyendo aún más que la misma Iglesia Católica. Actualmente, McDonald’s es dueño de algunas de las intersecciones y esquinas más valiosas de los Estados Unidos, como as: también de otras partes del mundo.

Keith dijo que esta fue una de las lecciones más importantes de su vida. Al día de hoy, él posee lavaderos de automóviles, pero su negocie está en la propiedad que yace por debajo de esos lavaderos.

El capítulo anterior finalizó con diagramas que ilustraban cómo la mayoría de la gente trabaja para otros, en lugar de para sí mismos. En primera instancia, ellos trabajan para los dueños de las empresas, luego para el gobierno, a través de retenciones e impuestos, y finalmente para el banco que financia su hipoteca.

Siendo jóvenes, no teníamos un local de McDonald’s en los alrededores. Sin embargo, responsablemente, mi padre rico nos enseñó a Mitre y a mí, la misma lección que enseñara Ray Kroc a los estudiantes, en la Universidad de Texas. Es el tercer secreto de los ricos.

Este secreto es : «Ocúpese de su propio negocio». Las luchas financieras son a menudo el resultado de que la gente pase su vida trabajando para otros. Muchas personas terminan sin tener nada al finalizar su etapa activa.

Nuevamente, una imagen vale más que mil palabras. Aquí está el gráfico de la declaración de ingresos y la hoja de balance, que ilustra mejor el consejo de Ray Kroc:

Nuestro actual sistema de educación se enfoca en preparar a la juventud de hoy en día para obtener buenos empleos, desarrollando habilidades académicas. Sus vidas girarán en torno a un salario o, como describí anteriormente, en torno a la columna de sus ingresos. Y luego de desarrollar habilidades académicas, ellos cursarán niveles universitarios superiores, para incrementar sus capacidades profesionales. Ellos estudian para convertirse en ingenieros, científicos, cocineros, oficiales de policía, artistas, escritores, etcétera. Esa capacitación profesional los habilita para ingresar a la fuerza laboral, y trabajar por el dinero.

Existe una gran diferencia entre profesión y negocio. Muchas veces, le pregunto a la gente, «¿Cuál es su negocio?» Y me contestan, «Bueno, soy bancario». Entonces les pregunto si son dueños de un banco, y usualmente responden, «No, trabajo en uno».

En ese instante, ellos han confundido su profesión con su negocio. Puede que tengan una profesión especializada en bancos, pero aún carecen de un negocio propio. Ray Kroc fue claro en la diferencia entre profesión y negocio. Su profesión fue siempre la misma. Era vendedor. Durante una época vendía licuadoras para batidos de leche, y luego, muy pronto, en otro momento, estaba vendiendo franquicias de hamburguesas. Pero, mientras que su profesión era la venta de franquicias, su negocio era la acumulación de propiedades generadoras de ingresos.

El problema con el colegio es que, a menudo, uno se convierte en lo que estudia. Es decir que si usted estudia, por ejemplo, cocina, se convierte en cocinero; si estudia leyes, será un abogado; y estudiar mecánica del automóvil, lo convierte en mecánico. El error de convertirse en lo que uno estudia es que demasiadas personas se olvidan de ocuparse de su propio negocio. Ellos pasan sus vidas ocupándose del negocio de otro, y haciendo rica a esa otra persona.

Para estar financieramente seguro, uno necesita ocuparse de su propio negocio. Su negocio gira en torno a la columna del activo —valores, inversiones — en oposición a la columna de sus ingresos. Como fuera afirmado anteriormente, la regla número 1 es conocer la diferencia entre valores e inversiones, y compromisos u obligaciones, e invertir en el primer grupo. La persona rica se enfoca en la columna de sus inversiones, mientras que el resto, lo hace en su declaración de ingresos.

Esa es la razón por la que tan a menudo escuchamos «Necesito un aumento.» «Si tan sólo lograra un ascenso…» «Volveré a estudiar para recibir más entrenamiento a fin de poder conseguir un mejor empleo.» «Trabajaré extra.» «Quizás pueda conseguir un segundo trabajo.» «En dos semanas renuncio. Conseguí un trabajo mejor remunerado.»

En ciertos círculos, estas son ideas razonables. Pero, si prestó atención a Ray Kroc, esto significa que usted aún no se está ocupando de su propio negocio. Esas ideas están enfocadas en la columna de los ingresos, y sólo lo ayudarán a ser financieramente más seguro, si el dinero adicional es usado para adquirir inversiones generadoras de ingresos.

La razón primaria por la cual la mayoría de los pobres y la clase media son fiscalmente conservadores —lo que significa «no puedo asumir el correr riesgos»— es que carecen de una base financiera. Ellos tienen que depender de sus trabajos. Deben jugar sobre seguro.

Cuando la reducción de empresas (downsizing) se convirtió en tendencia, millones de trabajadores descubrieron que su —así llamada— —más grande inversión, su casa, los estaba consumiendo vivos. Su inversión, llamada «casa», seguía costándoles dinero mes a mes. El automóvil, otra «inversión», también los consumía vivos. Los equipos de golf archivados en el garaje, que habían costado u$s 1.000, ya no costaban esa cifra. Sin la seguridad de un empleo, no tenían nada en qué respaldarse. Y las cosas que ellos habían considerado inversiones, no podían ayudarles a sobrevivir en tiempos de crisis financiera.

Entiendo que todos nosotros hemos completado una solicitud de crédito de un banco, para comprar una casa o un automóvil. Resulta interesante dar una mirada a la sección que habla del «valor neto». Es interesante por las cosas que se le permiten a una persona registrar como activos según las prácticas contables y bancarias aceptadas.

En una oportunidad, necesitaba obtener un préstamo, pero mi posición financiera no se veía muy buena. Entonces agregué mis equipos de golf nuevos, mi colección de arte, libros, equipo de música, televisión, trajes de Armani, relojes, zapatos y otros efectos personales para aumentar la cifra en mi columna del haber.

Pero rechazaron mi solicitud al préstamo porque tenía demasiada inversión en bienes raíces. El comité de préstamos no aprobó el hecho de que yo ganara mucho dinero con las casas de apartamentos. Ellos querían saber por qué no tenía un trabajo normal, con un salario. No cuestionaban los trajes de Arman¡, los palos de golf, ni las piezas de arte. A veces, la vida es dura cuando uno no encaja en el perfil promedio.

Me incomodo cada vez que escucho a alguien decir que su valor neto es un millón de dólares, o cien mil, o lo que fuere. Una de las principales razones por las que el valor neto no es exacto, es simplemente porque en el momento en que usted comienza a vender sus «inversiones», sus ganancias son afectadas por gravámenes.

Muchas personas se han visto en agudos problemas financieros al encontrarse cortos de efectivo. Para aumentar su ingreso, venden sus «inversiones». En primer lugar, sus adquisiciones personales generalmente pueden venderse por tan sólo una fracción del valor expresado en su hoja de balance. Y si se produce alguna ganancia con la venta de esos activos, se gravan impuestos sobre dichos montos. Así que nuevamente el gobierno cobra su parte de la ganancia, reduciendo aún más el monto disponible que ayudaría a la persona a salir de deudas.

Esta es la razón por la que digo que el «valor neto» de alguien, a menudo «vale netamente menos» de lo que él creía.

Comience a ocuparse de su propio negocio. Mantenga su trabajo mensual, pero comience a adquirir verdaderas inversiones, no obligaciones o efectos personales que no tienen valor real una vez puestos en su casa. Un automóvil nuevo pierde cerca del 25 por ciento del precio que usted paga por él, en el instante en que lo retira del estacionamiento de la agencia vendedora. No es una verdadera inversión, aunque su oficial de cuenta le permita anotarlo como tal. Mi driver de titanio de u$s 400, valía u$s 150 en el momento en que lancé la primera pelota.

Para los adultos, mi mensaje es mantener los gastos bajos, reducir los compromisos, y construir diligentemente una sólida base de inversiones. Para la gente joven que aún no ha dejado el hogar paterno, es importante que los padres les enseñen la diferencia entre inversiones y valores, y compromisos u obligaciones. Traten de lograr que empiecen a construir una sólida columna de inversiones antes de dejar el hogar, casarse, comprar una casa, tener hijos y atascarse en una posición financiera de riesgo, dependiendo de un trabajo y comprando todo a crédito. Veo tantas parejas jóvenes que se casan y se atrapan a sí mismas en un estilo de vida que no les permitirá salir de deudas durante la mayor parte de su vida laboral.

La mayoría de los padres, en el momento en que el último hijo se va de la casa, se dan cuenta de que no se han preparado adecuadamente para jubilarse, y comienzan a luchar tratando de separar algún dinero. Entonces, sus propios padres se enferman, y ahora ellos se hallan frente a una nueva responsabilidad.

Entonces, ¿cuáles son las inversiones que sugiero que sus hijos realicen? En mi mundo, las verdaderas inversiones encuadran en diferentes categorías:

1. Negocios que no requieran mi presencia. Soy el dueño, pero están dirigidos o gerenciados por terceros. Si tengo que trabajar allí, no es un negocio. Es mi trabajo.

2. Acciones.

3. Bonos.

4. Fondos comunes.

5. Propiedades que generen ingresos.

6. Letras.

7. Regalías por propiedad intelectual, como música, escritura, patentes.

8. Cualquier otra cosa que tenga un valor, produzca ingresos, esté en alza o tenga un mercado disponible.

Cuando era un joven muchacho, mi padre instruido me alentó a encontrar un trabajo seguro. En cambio, mi padre rico, me instó a adquirir inversiones que amara. «Si no las amas, no cuidarás de ellas.» Yo colecciono bienes raíces simplemente porque amo la tierra y las construcciones. Cuando llegan los problemas, no me resultan tan graves como para disminuir mi amor por los bienes raíces. Pero la gente que odia las propiedades, no debería adquirirlas.

A mí me encantan las acciones de pequeñas empresas, especialmente de aquellas que se están iniciando. La razón de esto es que soy un emprendedor, y no alguien del mundo corporativo. En mis primeros años, trabajé en grandes organizaciones, tales como Standard Oil de California, el Cuerpo de Marina de los Estados Unidos, y la Corporación Xerox. Disfruté mi tiempo en esas corporaciones, y guardo recuerdos memorables, pero sé en lo profundo de mi ser, que no soy un hombre del mundo corporativo. Me encanta iniciar empresas, no llevarlas adelante. De manera que mis compras de acciones, son usualmente de pequeñas compañías, y algunas veces, yo mismo las comienzo y luego las ofrezco a cotizar en bolsa. Se ganan fortunas en las nuevas emisiones de acciones, y a mí me encanta el juego. Muchas personas temen a las compañías pequeñas, y las consideran muy riesgosas y lo son. Pero el riesgo siempre disminuye si usted ama aquello de lo que trata la inversión, la entiende y conoce el juego. Con compañías pequeñas, mi estrategia de inversión es vender sus acciones en un año. Mi estrategia de bienes raíces, por otra parte, es empezar con una propiedad pequeña, e ir cambiándola por una más grande, y en ese proceso, demorar el pago del impuesto sobre las ganancias. Esto permite que el valor se incremente en una forma impresionante. Generalmente, retengo la propiedad por menos de siete años.

Por mucho tiempo, cuando aún estaba en el Cuerpo de Marina y en Xerox, hice lo que me recomendó padre rico. Mantenía mi trabajo durante el día, pero también me ocupaba de mi propio negocio. Me mantenía ocupado con mi columna del activo. Negocié con propiedades y pequeñas acciones. Padre rico siempre enfatizó la importancia de la especialización en finanzas. Cuanto mejor fuera yo para entender la contabilidad y la administración del efectivo, mejor sería para analizar inversiones y, eventualmente, iniciar y levantar mi propia empresa.

No alentaría a nadie a que inicie una compañía a menos que realmente lo desee. Sabiendo lo que sé acerca de llevar adelante una empresa, no le desearía esa tarea a nadie. Hay épocas en las que la gente no puede encontrar trabajo, e iniciar una empresa es una solución para ellos. Las cifras van en contra del éxito: nueve de cada diez compañías fracasan en cinco años. Así mismo, entre las que sobrepasan los primeros cinco años, nueve de cada diez eventualmente también fracasan. Así que tan sólo lo recomiendo si usted realmente tiene el deseo de ser dueño de su propia empresa. De otra manera, conserve su trabajo durante el día, y ocúpese de su propio negocio.

Cuando digo ocuparse del propio negocio, quiero significar construir y mantener fuerte la columna del activo. Una vez que un dólar ingresa a ella, nunca lo deje salir. Piense en ello de esta manera, una vez que un dólar ingresa a la columna del activo, se convierte en su empleado. Lo mejor del dinero es que trabaja 24 horas al día y puede continuar haciéndolo por generaciones. Conserve su trabajo, sea un excelente trabajador, pero siga construyendo esa columna del activo.

A medida que el flujo de su dinero en efectivo crece, puede adquirir algunos lujos. Una cosa importante de destacar es que la gente rica se compra los lujos al final, mientras que las clases media y pobre tienden a hacerlo al principio. Las clases media y pobre a menudo compran ítems lujosos tales como casas grandes, diamantes, pieles, joyas o barcos, porque quieren parecer ricos. Y aparentan serlo, pero en realidad, sólo profundizan sus deudas o su toma de crédito. La gente que ha tenido dinero siempre, los ricos desde largo plazo, construyen primero la columna de sus inversiones. Luego, el ingreso proveniente de esa columna, paga sus lujos. Las clases media y pobre compran lujos a costa de su propio sudor, sangre, y herencia de sus hijos.

Un lujo verdadero es una recompensa que surge como consecuencia de haber adquirido y desarrollado una verdadera inversión. Por ejemplo, cuando mi esposa y yo recibimos dinero extra proveniente de nuestras casas de apartamentos, ella fue y se compró un Mercedes. No implicó ningún trabajo o riesgo extra de su parte, porque las rentas compraron el automóvil. Ella, sin embargo, debió esperar cuatro años a que el portafolio de los bienes raíces creciera, y finalmente comenzara a producir dinero en efectivo extra suficiente para pagar la compra del automóvil. Pero ese lujo, el Mercedes, fue una verdadera recompensa, porque ella demostró saber cómo hacer crecer la columna de su activo. Ahora, ese automóvil significa para ella mucho más que un bonito vehículo. Significa que utilizó su inteligencia financiera para afrontarlo.

Lo que hace la mayoría de las personas es salir impulsivamente y comprar un automóvil nuevo, o algún otro lujo, a crédito. Puede que se sientan aburridos, y necesiten un juguete nuevo. Comprar algo lujoso a crédito, a menudo causa que una persona, tarde o temprano, de hecho se resienta con ese lujo, porque la deuda por la compra se convierte en una carga financiera.

Luego de que usted se ha tomado el tiempo, ha invertido, y ha construido su propio negocio, usted está listo para agregar el toque mágico —el secreto más grande de los ricos. El secreto que pone el camino del rico por delante del de la mayoría. La recompensa al final del sendero, por haberse tomado el tiempo diligentemente para ocuparse de sus propios negocios.